jueves, 17 de mayo de 2018

Fashionistas

Cuando interactúas con un ejército de adolescentes los cinco días de la semana, uno como profesor corre el riesgo de alienarse por ese constante bombardeo hormonal, pero eso de comportarse como un muchacho a nuestra edad, pos la neta ya ni nos queda y lo más probable es que nos tachen de chavo-ruco, mejor prefiero observarlos, así tipo documental de Lorne Greene. Como ustedes saben, la escuela no es el lugar para que un estudiante porte sus mejores prendas, pues el uniforme los hace lucir iguales, más no parecidos, pero a pesar de ello algunos se las ingenian con tal de partir plaza en el patio cívico o en los pasillos a la hora del receso.

El principal medio de hacer notar que sé es un High Fashion School, es el corte de cabello en los jóvenes, es más, algunos de ellos lucen el estilo Vanilla Ice sin siquiera saber quién era, por su parte, las chicas, aparte de clonar peinados de Selena Gómez, Miley Cyrus o Lady Gaga, no pueden faltar sus respectivos accesorios, como broches, donas (sí, esas que algunas portan tipo pulsera), liguitas, prendedores, mariposas –na´quever con el insecto lepidóptero– de infinitas formas con los cuales logran peinados artesanales que transforman el aula en un taller de peinados, ¡ahí les hablan expertos en diseño curricular!

Otro básico entre las adolescentes que se jacten de modernas es el maquillaje a lo Star Wars, o sea, utilizar colores verde neón, morados, azules, plateados y toda la gama de tonos de las artes gráficas, incluso ciertas chicas combinan los tonos de la falda de su uniforme con el que aplican en el sombreado de ojos, y si te preguntas por qué las Guerra de las Galaxias, pues nada más basta ver a una chavita de labios color C-3PO. También las blusas oficiales son transformadas en ombligueras, bueno, quienes tienen abdomen de modelo de infomercial, el largo de la falda es inversamente proporcional al lugar donde se encuentren y el calzado… pos ahí sí tiene que ser escolar mis chatas.

Lo que se me hace una gachada es que gracias a ello la mayoría de hombres se congregan alrededor de las damitas que expresan su gusto personal a través de la forma en cómo visten, pero lo más triste es que las compañeras de esas chicas las clasificaran de la vida fácil –la neta por respeto a ustedes no me atrevo a escribir como en realidad las llaman–, de igual, los tarados que intentaron salir con ellas y fueron rechazados, es decir, puras pinches etiquetas que les censuran su style, aunque sea una copia de la copia, lo pior, todavía les preguntan a su psuedo amigas si se ven o están chidas con esas ropas, ¡ay, no la amuelen! Ellas son fashionistas no por vestirse con ropa de diseñadores de alta costura, si no por saber combinar las tendencias con su estilo personal.

jueves, 3 de mayo de 2018

Juan Gabrielismo

El pasado fin de semana fui al cine que se ubica en cierta plaza donde hay un titipuchal de locales comerciales y tiendas departamentales, estando en esa que de tan pequeña que es, bien podría pasar por una tiendita o por, por o. Acudí al único lugar que visito en ellas según opinión de mi pareja, el departamento de entretenimiento, donde se ubican los discos de música y los Blu-ray, que para algunos ya ni se usan, pues si quieren escuchar una rola o ver una película, simplemente la buscan en internet, solo que son temporales y en cualquier momento las quitan sin avisar a diferencia de las colecciones reales, donde uno puede disponer de ellas en el momento que se le dé la gana además de la excelente calidad.

En las pantallas que se encuentran a la venta casi siempre exhiben conciertos, los cuales ignoro, pues algunos ya los tengo –modestia es mi nombre– y otros son de hueva, pero esta vez mi atención en lugar de concentrarse en buscar novedades discográficas, fue atraída por dos señoras que inspiradas canturreaban al unísono las canciones del recital, denotando una declarada afinidad con el famoso cantante Juan Gabriel, quien en 4K se veía más vivo que lo que está en el imaginario nacional. En su muy auto-valorada intención de que los ahí presentes certificasen su acérrimo fanatismo, inspiradas las mujeres alzaban la voz al interpretar “La farsante”.

Lo más seguro es que en sus habitaciones durante la adolescencia de estas cincuentonas con pelo a lo Madonna y brazos tapizados de bisutería, había paredes con pósteres del Divo de Juárez en tiernas poses, algunas de sus hijas tal vez se llamen Gabriela o Juanita (que lo más seguro en bachillerato ella prefería que le dijeran Jane) y con tal de evitar los celos de sus maridos al hijo lo bautizaron con el nombre de Alberto. La radio de sus memorias se llamaba XHJuangabriel, donde continuamente se rasgaban el corazón al escuchar masoquistas baladas como “Tu abandono” o “He venido a pedirte perdón”. Espero que ellas también descubrieran aquellos guiños que sobre su sexualidad hacía en “Yo no nacía para amar” o fragmentos como: “si en el mundo hay tanta gente diferente, una de esa tanta gente me amará”.

Mientras las damas hacían ese culto musical al que decidí bautizar como Juan Gabrielismo, quien firma lo que escribe se compró tres discos, haciendo mi clásico pendejazo al descuidarme y cerciorarme de su ausencia minutos después de haber pagado, dejando el final de este relato a la imaginación, pues supongo que no compraron nada, ¿o sí? No sé.

jueves, 26 de abril de 2018

La parodia

No vi el debate, ¡no lo vi! Tampoco vi el inicio de la serie de Luis Miguel, que por no entorpecer al primero, cambió su horario de transmisión, uno que se duerme a las 9 de la noche, pos ni cómo verlo; al día siguiente sucedió lo predecible sin la necesidad de recurrir a una pitonisa, tenía claro que para el próximo capítulo, Luis Miguel grabaría su álbum debut y se presentará en “Siempre en Domingo” con el señor Velasco, mientras que en el debate hubo más memes que propuestas, y la neta eso harta, lo pior es comprobar que nos quieren seguir viendo la cara de idiotas con las mismas argucias tradicionales y caducas de nuestra política, pero no por esto hay que darnos por vencidos, es cansado, sí. Agüitante, sí. Pero es que a eso le apuestan los abusivos políticos, a que nos cansemos.

La verdad ese abuso sí que les ha funcionado, pues al cansarnos, terminamos aceptando lo que sea, es decir, nos convencen, como las series y telenovelas que nos chutamos, esas que nos hacen creer que así es la vida misma. Lo más sano entonces es informarnos bien, no simplemente observar los videos que nos llegan a través del guatsap, menos aún tirar la piedra para ver a quién te chingas, y evitar esas estúpidas discusiones con personas que ni siquiera saben discutir, simplemente hay que parar orejas para tomar nuestra propia postura sin la torpeza de llegar a la violencia.

Entonces, así como nos hemos enterado de la vida de Luis Miguel a través de las revistas de chismes, que sí es demasiado excéntrico, que le encanta el chupe, que ha tenido más mujeres que sultán en un harem, así también en la parodia de los procesos de elección popular veremos candidatos de características campechanas, actos cretinos, excusas baratas, deslices, tonos de voz pausadas que terminan gritando con la esperanza de que gracias a esos berridos la gente les aplauda sin la ayuda de staff, y lo más detestable, la ridícula forma de atraer adeptos al adecuar canciones exitosas de esas que de cajón ponen en los festejos BBC (bodas, bautismos y comuniones) con las cuales te bombardean horas y horas.

Igual también habrá quienes en plan de animadores políticos – ¡pinches gandules mentales!–, nos querrán vender ideas dizque simplonas de supuesta inteligencia, no como las de Forrest Gump, sino como las de cualquier conductor de reality show, a poco no dan pena ajena esas intervenciones tontas y fallidas que tienen. Digo, yo no me trago eso de que un candidato frente a televisión o internet se equivoca como si promocionara el voto para los contendientes, ¡eso sí es parodia pura!.

jueves, 19 de abril de 2018

Cortesía moderna

Dice un conocido que la cortesía es cosa del pasado, que las generaciones actuales ya no utilizan esas palabras de corte amable que se clasificaban en mi época de juventud – ¡uy, ya llovió!– como producto de una buena educación fomentada en el seno familiar. Aquellas frases que nuestros antepasados utilizaron como señal de buenas costumbres, en la actualidad tal vez pudieran clasificarse de servilismo, como eso de decir “su humilde casa” al hacer alusión al propio hogar y lo pior es que cuando vas de visita, pues te topas con una casa Tudor tipo Rancho Neverland de Michael Jackson, que de humilde nada tiene.

También para muchos eso de decir “tu seguro servidor y amigo” les llegue a parecer más falso que un billete de quince mil pesos, pues en la actualidad a la mayoría gusta ser servido en lugar de servir. Una que probablemente descontrola a quien la escucha y más si estás en la cenaduría de esas que sacan el foco a la calle y colocan una mesa enorme degustando de un pozole, cuando de pronto alguien se levanta y al pasar por la mesa dice “buen provecho” o “provechito”, entonces tú en plena mordida al hueso de espinazo respondes ñam-ñam, graagxxiaas, ñam-ñam.

Como una forma de rescatar esas frases de amabilidad que denotan una excelente educación, al mismo tiempo, intentar modernizarlas para la muchachada de hoy, con la firme esperanza de continuar teniendo el favor de su lectura en tan humildes letras que cada jueves le brinda la oportunidad de publicar este ínclito periódico, pongo a sus altas capacidades intelectuales lo siguiente: se imaginan en todititos los Facebook encontrar redactados sobre sus muros la leyenda de “has sido aceptado con beneplácito, estás en tu perfil, todo like y emoji será bienvenido”, ¡wow, qué bonito! Sería estupendo llegar a las oficinas gubernamentales y que te encontraras con el letrerito de “mientras le atendemos puede conectarse a Internet, aquí está la clave del WiFi”, ¡si, ya sé! Eso es demasiado, entonces nada más que mis vecinos se pongan chulos y me faciliten el de sus casas.

Seamos sinceros, nos superzurra saber que fuimos dados de baja por algún contacto en las redes sociales, es por eso por lo que cuando alguien te elimine del grupo de WhatsApp, te deje de seguir en Twitter o te bloque en el feis, siempre debemos de evidenciar buenos hábitos en las relaciones, por tal razón lo más positivo es escribir en tu muro o como estado “te vas a perder de muchos like” o “espero que otros seguidores te retuitéen mejor”, se lee como de ardido, pero… pueque a lo mejor quien te dio de baja de sus redes se arrepienta y acuérdate que de los arrepentidos se vale Mark Zuckerberg.

Espero que con tales intentos por modernizar modales de antaño, vuelva la amabilidad perdida en las redes sociales, digo, ahora que ya ni siquiera te presentan a las futuras amistades, simplemente confirmas o eliminas solicitudes, ¡con la venia, paso a retirar!

jueves, 12 de abril de 2018

Vocabulario internauta para usuarios remisos.

A veces nos pasamos de irreverentes, pues cuando vemos a alguien caer nos resulta chusco su estrepitoso accidente y soltamos la carcajada, sin importarnos el dolor y la vergüenza del afectado, incluso le ayudamos a levantarse y la pinche risita no para, aaahhh, ¡pero cuando se cae Internet, nadie se ríe! Menos aún los más de 65 millones de personas que lo utilizan en nuestro país, catástrofe que es equiparable a dar de baja un celular por no captar bien el guaifai, bueno, no hay de qué preocuparse, respire hondo y paciencia, otras veces ha dado de baja su teléfono móvil porque de tanta aplicación que tiene se puso lentísimo.

¡Los internautas se han multiplicado como piojos en cabello a la afro! Los hay desde niños entre seis años o menos, ¿de menos edad? ¡Claro! Pude constatarlo observando en YouTube un video de estimulación visual y auditiva para bebés producido por el programa Un Nuevo Día de Telemundo, sí, ya sé que los pediatras señalan como negativo poner frente a un televisor o computadora a niños menores de cinco años, pero hay de tocho en la villa del Señor, pues según los usuarios es un éxito que sus pequeños se duerman viendo figuras transformarse al compás de “Für Elise” de Beethoven, ¡Mira nomás que padres tan desconsiderados y cultos a la vez!

También las personas de la tercera edad se han vuelto asiduas al Internet, he visto a muchos congéneres en las redes sociales, es más, ellos ya saben que subir a la nube no es ir al cielo y que la foto de su credencial del Inapam bien les puede funcionar como imagen de perfil, igual, tienen conocimiento de que un estado, además de ser cierto territorio o división política, también indica a los contactos de Facebook la situación anímica de los usuarios y que para señalar que sé es el primero en externar un comentario han agregado a su diccionario la palabrita “pole”, siendo honesto, algunos ni sabíamos de su existencia de estas terminologías, lo cual me inquieta, pues significa que desde antes de haber tenido un perfil de usuario, la vida había sido llevada con dignidad.

Lo peor de la internet es que las redes sociales son el más fiel reflejo del ritmo de la vida que se lleva al estar desconectadas de ellas, a poco no es de pena ajena saber que esa persona que te borró o bloqueó sigue observándote desde el perfil de un conocido. ¡Cómo la estupidez se engrandece en un espacio tan pequeño como lo es una foto!

A pesar de estar o no de acuerdo con lo que se diga o se haga bajo la libertad de expresión que brinda la era digital, los mexicanos continuamos invocando las energías cósmicas del Arcángel Gabriel, Amira la tarotista o Don Gato con tal de tener un poco de wifi gratis y completar las siete horas que a diario pasamos conectados en la web, claro que depende de uno estar empapado de su lenguaje para comprender lo que significan shippear, hype, tag o challenge. ¡Si te gustó dale like o suscríbete!

jueves, 22 de marzo de 2018

Gossip Girls mexican

No es época navideña, pero la canción que desde enero 2018 ha sido y seguirá siendo hasta junio, es ese villancico cuya letra dice: “Campaña sobre campaña, y sobre campaña una…” de todos los candidatos que añoran por continuar ocupando un puesto de elección popular, para lo cual recurren a todo tipo de formatos y argucias con tal de atraer el voto. Al respecto hace unos días vi un video viral en el internet donde una supuesta niña bien –na´quever con las del libro de Guadalupe Loaeza– promociona a cierto partido, que si lo menciono lo más seguro que contribuiría a ello también.

Al parecer este video ningún partido se lo atribuye y supuestamente su realización que en apariencia es chafa, pero echándole un buen ojo te puedes dar cuenta de que hay una extremada inversión en él, luego la institución educativa a la que supuestamente pertenece la chamacona que transmite su mensaje al ritmo de reggaetón se deslindó de responsabilidades mediante un comunicado. Gracias a la capacidad investigativa de un diputado fue como a fin de cuentas se descubrió que el nombre de la protagonista era un álter ego y que de la paupérrima realización tipo trabajo escolar no tenía nada.

Trátese de una estrategia política o no, lo cierto es que fomenta entre la población esa sarcástica imagen del clasismo mexicano que nos hemos hecho acerca de las personas nice, que muy bien le ha funcionado a Luis de Alba con su personaje del Pirruris, quien se supone es el presumido hijo de un multimillonario, y que también se encargó de fomentar peyorativamente la personalidad del naco que ahora es atribuida a todos aquellos que realizan actos de los cuales nos avergonzamos.

Es por ello por lo que se nos hace fácil clasificar de fresas a quienes escuchamos a hablar como si tuvieran una papa en la boca, a esos que a los bares les dicen antros, se visten ultra fashion con ropa de marca comprada en las rebajas de las tiendas departamentales, ellos que prefieren tener coches que derrochen estilo a comprar una casa –dizque porque eso es de obreros–; así que mientras la fresada vacaciona durante la Semana Santa en las Playas de Malibú disfrutando caviar y langosta Thermidor, uno en cambio con trabajos se la pasa en el tobogán comiendo sardina con galletas de soda, o sea, sobran motivos para que nos escupan a la cara lo precario y discriminatorio de nuestra realidad.

jueves, 15 de marzo de 2018

#elmundofuturo

Al caminar por las calles, rumbo a la chamba, realizo una dinámica con la cual intento romper la rutina, imaginando que soy una persona que viene del pasado –bueno, no estoy tan alejado de eso, si soy de la década de los sesentas–, que se asombra al ver a los demás hipnotizados por una cajita que portan en sus manos, a la que le platican, le sonríen hasta la carcajada, comparten lo que observan con quien va a su lado a pesar de que éste también trae uno, conducen coches y la caja idiota va pegada al volante, no importa las mentadas de madres de los demás conductores por el desorden que ocasiona al ir descuidando su transitar, lo valioso es lo que sucede en la pequeña pantalla del aparato enajenante.

Ahora las casas, además de tener bien barrida la fachada, deben de dejar limpio el techo para que se vean retechulas en el Google Maps, ¡con la pena cuando lo miren toditito lleno de ceniza volcánica y hojarascas! También, gracias a esta aplicación nos podemos ahorrar que nuestros familiares en Semana Santa nos salgan con la frase de Tourists Go Home, pos es más sencillo visitarlos desde estos mapas en la web a través de Street View y consultar sus actualizaciones en Facebook, bueno, siempre y cuando no le hayan puesto control parental.

En el siglo XXI las relaciones entre padres e hijos han mejorado gracias a Skype, pues mediante videollamadas se comparten tutoriales de YouTube sobre cómo perfeccionar la comunicación familiar. Las bibliotecas son cosa de la prehistoria, hoy la lectura se fomenta en los hilos de tuits. Ya nadie sale mal en las fotografías, lo único que falta es que inventen algo con que photoshopear la vida real. Los coches aún no vuelan, pero como si lo hicieran de tan veloces que se mueven, pero eso sí, los conductores siguen creyendo que los peatones son topes reductores de velocidad.

El símbolo de numeral que en mi época se utilizaba para identificar domicilios, ahora es una referencia donde confluyen ideas, las personas tienen infinidad de amigos que algunos nunca los han contactado de manera física, ¿y a eso le llaman red social?

Es una pena que a estas alturas de la historia el pop haya muerto y las actuales generaciones liberen su libido ante el sonido del reggaeton; poseer canciones, películas y fotografías es guardarlos en un drive, es decir, se tiene todo y nada a la vez, incluso hasta esa enorme herencia de la abuela en bitcoin. Las madres continúan concientizando a los chamacos sobre los despilfarros, pues he escuchado señoras decirle a sus retoños: ¡ándale acábate los megas, en África hay niños que no tienen! Mientras ellas realizan actividades deportivas en los simuladores del Wii.